Posts etiquetados ‘media maraton’


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Chicago Maraton 2018 (corriendo en positivo)

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Zurich Maraton Donostia 41 (corriendo en positivo)


40. Maratón Donostia – San Sebastián (1/2 Maratón)

26 de noviembre de 2017

09:00 AM (perfecto)

Hace un par de meses, tenía esta fecha marcada en mi calendario como el día D para intentar algo bonito en el 10k. Hace algo más de dos semanas, tras la BSS, decidimos cambiar de planes e intentar la Media. Las cosas no salieron como esperábamos en la Behobia y preferimos aprovechar el momento de forma para intentar hacer una bonita media (acercarme a mi marca de 2015). El domingo pasado (19 de noviembre), me acerqué a Hernani para entrenar con Hoki, con Eva y con unos cuantos compañeros del Hernani y tuve que parar en medio del entrenamiento. No podía seguir el ritmo (4:20). Me quedé sorprendido y preocupado. Pensaba que era una pájara así que tomé un trozo de membrillo y seguí hasta la pista.

Ya de vuelta en casa, empecé a encontrar,e mal (dolor de cabeza, dolor de garganta, dolor de oídos, temperatura alta,…). Vamos, que la gripe me había visitado. Y parece que le ha cogido gusto a mi cuerpo porque no acaba de marcharse.  Durante la semana entré con más pena que gloria, sufriendo para sacar los entrenos programados.

Y llegó el día D y, aunque no descartaba salir con la liebre de 2h45 – 1h22:30 en mi caso), tras el calentamiento me di cuenta de que no era sensato. Así que salí a hacer un buen entreno y a disfrutar de la ciudad y del ambiente de la carrera. El día, eso si, no acompañaba para tal propósito. Temperatura fría y amenaza de lluvia que se materializó a nuestro paso por el kilómetro 5 – 6. Bajar tu ritmo objetivo en 15 segundos por kilómetro hace que puedas gozar la carrera desde una perspectiva completamente diferente. Salí con Hoki y en algún punto del recorrido me distancié de ella. A la vuelta del infierno cacé a Nere Arregi (a la postre campeona de Gipuzkoa de Maratón) y fuimos juntos hasta Amara. Al final de la Concha se nos unió Hoki pero su presencia junto a nosotros duró poco. Tenía otros planes…

En cuanto a tiempos, los parciales de los pasos de 5 kilómetros fueron bastante regulares, oscilando entre 20:40 – 4:08 min./km. y 20:59 – 4:12 min./km. El primer parcial fue el más lento y creo que en gran parte se debió a la salida de la prueba (luego hablaré de la carrera). El último tramo, del km. 20 a meta fue, como suele ser habitual, el más rápido. La cercanía a meta y las ganas de terminar y darme una buena ducha caliente pueden con todo. Vamos con mi análisis de la carrera. Un análisis desde el punto de vista de un corredor.

Cuando decidí tomar parte en la prueba del medio maratón, mi expectativa era rondar la 1h20 por lo que pedí un dorsal del primer cajón. La nueva salida me pareció uno de los aspectos más negativos de la carrera. Las calzadas del Paseo de Errondo y del Paseo de Zorroaga son muy estrechas para tanto corredor. Empujones, codos, tropezones, hasta pasado el primer kilómetro largo, no empecé a poder correr cómodo, con soltura. No me gustó el cambio.

En cuanto al recorrido en sí mismo, Donostia es una ciudad preciosa y entiendo que a la gente de fuera le resulte espectacular bajar por la Avenida de Navarra y darte de bruces con la playa de la Zurriola, pasar junto al Kursaal, transitar por el Boulevard viendo el ayuntamiento, rodar dejando la playa de la Concha a tu derecha (a la ida) y a la izquierda (a la vuelta), contemplar el Palacio de Miramar. Innegable. Un acierto pasar por muchos de los lugares más pintorescos de la ciudad. Ahora bien, imagino que quién viene a Donostia a correr la maratón o la media maratón o el 10k, verá eso como un plus y no como la piedra angular de su viaje.

Me entra mucha envidia (sana) cuando leo y oigo a Álvaro Calderón alabar el circuito de Valencia. Y es que, para mí, otro de los puntos negativos del recorrido de este año es el trazado, con 4 giros de 180 grados en la media maratón. De verdad que quiero pensar que la organización no habrá tenido otro remedio, pero me parece muy negativo para el corredor. Estamos hablando de 7 giros para la prueba del maratón. Y otro detalle, el recorrido de la media que aparece en la página Web no coincide con el que se hizo el día de la prueba. Según la Web, se va hasta Loiola y en la rotonda se da la vuelta, no se entra en Riberas… Pequeños detalles que pueden marcar la diferencia.

En los últimos años se ha denominado mucho a Igara pero el tramo de Loiola no me parece que haya ganado mucho y en cuanto a desnivel.

Por último, tratándose de una prueba en la que se disputa el campeonato de Gipuzkoa de Maratón, creo que se deberían controlar más los “atajos”. Poned cinta para que los corredores tengamos que ir por la carretera y evitadnos la tentación de acortar por la acera. A parte de poder ganar tiempo, hay más peligro de caídas y resbalones.

Al igual que comenté después de la clásica, lo que en un primer momento me parecía bajar un escalón, sigo reconociendo que la llegada al miniestadio me gusta. Más cercanía con el público y más sensación de lleno.

También me sorprendió gratamente la gran cantidad de avituallamientos.

Espero que la organización pueda dar solución a los dos aspectos que tan poco me han gustado este año: salida y trazado. Sólo tenemos una maratón de asfalto en Gipuzkoa y debemos mimarla.


XX MEDIA MARATÓN DONIBANE LOHIZUNE – HONDARRIBIA

22 de octubre de 2017

11:00 AM (demasiado tarde)

Segunda participación consecutiva en esta preciosa carrera. ¿O quizás debería hablar de carreraS? Al igual que el año pasado, no entraba en mis planes iciaiales correr la DHL pero participé en el sorteo de Facebook de Alkain y volví a ganar.

El recuerdo del año pasado era agridulce. Recorrido precioso para la vista pero no tanto para las piernas y una meteorología muy adversa para correr.

Volviendo a la pregunta que lanzaba al comienzo del texto, se trata de una carrera con dos partes bien diferenciadas. La primera es un recorrido ondulado de 10km que discurre por las calles de San Juan de Luz (Donibane Lohizune) y por La Corniche. Un recorrido duro, rompepiernas, con una sucesión de pequeñas ascensiones al borde de los acantilados del Golfo de Vizcaya. La segunda se inicia con un largo descenso hacia la playa de Hendaya y cuenta con largas rectas en las que se puede correr mucho y con algún que otro repecho similar al que podemos encontrar en cualquier carrera anunciada como “llana”.

A partir de ahí, las fuerzas y las estrategias de cada cual dan para múltiples alternativas de carrera.

El pasado domingo, mi idea inicial era pasar el primer 10.000 en torno a 41 – 42 minutos y luego intentar apretar en la segunda parte de la carrera. Tras realizar el calentamiento con Maitane Guerrero, me dirijo a la zona de salida y me sitúo en la zona de dorsales blancos. Cuenta atrás de rigor y pistoletazo de salida. Al poco de pasar el primer kilómetro (callejeo por Donibane), doy caza a Maitane y nos dirigimos juntos hacia La Corniche. Es la parte más dura de la carrera y nos lo tomamos con calma. Vamos disfrutando y Maitane va intercambiando la cuarta plaza con Claudia Behobide.

Al llegar al avituallamiento del kilómetro 10, Maitane se pone tercera y comenzamos la larga bajada hasta la playa de Hendaya. A estas alturas, mis piernas empiezan a acusar el entreno del viernes pero voy motivado y decido no bajar el ritmo para probarme. Seguimos así hasta la altura de la estación del TGV (en torno al kilómetro 15) donde noto que Maitane se distancia un poco. Aflojo y vuelve a conectar pero enseguida se queda. Hablamos y me dice que tiene una molestia en el pie que le inpide completar la zancada. Bajamos mucho el ritmo paa ver si la molestia cede. Son unos kilómetros curiosos porque vamos en carrera pero charlando tranquilamente y, en mi caso, fijándome en las caras del público, chocando manos fin los peques y disfrutando más si cabe del ambiente en zonas como la avenida de Iparralde. Inesperado y bienvenido regalo.

En el kilómetro 18,5, viendo que no puedo hacer nada por Maitane, decido cambiar de marcha e intentar llegar a meta lo antes posible. Me uno a un grupito de corredores y vamos juntos hasta la temida y espectacular subida por la calle Mayor de Hondarribia. Subida ensordecedora por el gritería del público. Las piernas no suelen sino que estallan a estas alturas pero ya se huele la meta. Una empinada bajada y una larga recta y habremos cruzado una nueva línea de meta.

Una carrera con un sabor agridulce por la lesión de Maitane. Me quedo con los primeros 15 kilómetros en los que fuimos disfrutando juntos y con la subida a la Calle Mayor (merece la pena correr esta carrera solo por esos 280m).

Gracias a los animadores, Ibai Beracierto, Mikel Albéniz (aguador y animador), Ivan Verdugo y en especial a la Ama. Gracias a festak por el enorme reportaje fotográfico.

Nos vemos en la BSS y, mientras tanto, a seguir disfrutando de los entrenos. Maitane, recupérate pronto, que te necesitamos. 💪💪💪


Medio maratón Azkoitia – Azpeitia

16 de abril de 2016

17:00

Estoy sentado mientras escribo estas palabras. Es martes, 19 de abril de 2016. Hace un día agradable, soleado con algunas nubes y en torno a 19 grados. Un bonito día primaveral, ideal para pasear.

El sábado por la tarde, cuando me dirigía hacia Azpeitia para tomar parte en la Azkoitia – Azpeitia, los limpiaparabrisas apenas daban abasto para retirar el agua de la luna de mi coche mientras circulaba por la A8. La temperatura (en torno a 11 – 12 grados) era ideal para correr. Al llegar a Azpeitia el panorama era bastante diferente, no llovía y empezaba a asomar el sol con una considerable subida de temperaturas. Marco Rodrigo lo expresó de forma magistral a través de la siguiente ecuación: “viento sur y calor + lluvia previa + sale el sol a 5 minutos de la salida + carretera mojada + humedad+ … (detalles personales) = infierno en el asfalto” y Gabriel Beldarrain se hizo eco en su blog).

Al llegar a Azpeitia, aparco en la trasera del hotel Loiola, junto a la meta de la carrera. Hago tiempo en el coche hasta las 4 y comienzo a trotar hacia Azkoitia, pasando por delante del memorial a Diego García. Las sensaciones son horribles, noto la comida en la boca y mucho malestar en el estómago. Intento convencerme de que es normal, de que me pasa cada vez que la carrera es por la tarde pero en el fondo sé que no es así. Llevo todo el día con las tripas revueltas y correr no es la mejor medicina. Por el camino me encuentro con Ibai Bereciarto y con su prometida y me paro a charlar con ellos. Llegamos caminando hasta Azkoitia, el cuerpo no me pide calentar más. Me entretengo buscando la cámara de llamadas y dejando la ropa en consigna por lo que el calentamiento no es el que debería ser.

Con todo, sigo intentando convencerme de que en cuanto salga la carrera, las cosas cambiarán. Me reúno con Borja Vélez y con Ángel Delgado y nos colocamos pegados a la liebre de 1h20. Es el objetivo marcado, llegar a meta con un ritmo medio de 3’48’’/km.

El primer kilómetro lo pasamos en 3’48’’ clavados (bravo por la liebre) y el cuerpo va fino. El segundo kilómetro lo hacemos en 3’50’’ pero empiezo a notar malestar en el estómago y ganas de vomitar. Me digo a mí mismo que tengo que aguantar un poco pero el malestar va a más. Pasamos el tercer kilómetro en 3’40’’ y empiezo a descolgarme del grupo que sigue a la liebre. Al paso por el kilómetro cuatro (3’47’’), rodando ya en solitario, decido parar y quitarme el dorsal. Evalúo la situación: faltan 17 kilómetros con mucho calor y humedad. Poco que ganar y demasiado que perder. Creo que a estas alturas de la vida no tengo nada que demostrar a nadie (bueno, para qué voy a engañarme, hay una persona que nunca se conforma con nada).

Paro un par de minutos y tomo el camino de vuelta hacia Azpeitia trotando suave. Decisión difícil de tomar. Es la primera vez que me retiro en carrera. Al principio noto un vacío por no haber cumplido con lo esperado, por no completar mi primera participación en esta carrera. Mientras troto hacia el coche ya estoy pensando en cómo “compensarlo”. “Mañana voy a hacer un entreno de calidad en el que me voy a demostrar a mí mismo que lo de hoy ha sido un accidente”. Me abrigo en el coche y salgo a la recta de contrameta a animar a los valientes que siguen en el asfalto. Intento rodar un par de veces para acumular unos kilómetros pero las tripas no están bien y decido dejarlo hasta el domingo.

El domingo, con las tripas ya recuperadas, me calzo las zapatillas y me lanzo al asfalto. Completo el entreno con buena nota y lo del sábado queda olvidado. Borrón y cuenta nueva. Una semana traqnuila y a pensar y sobre todo a entrenar para la media de Donostia.


Media de la Maratón Donostia – San Sebastián 2015
29 de noviembre de 2015
09:00 AM

Aunque el título del post sugiera lo contrario, no voy a hablaros de cine sino de la carrera que corrí el pasado domingo. La media de @MaratonDonostia, mi segunda media maratón tras la mala experiencia del pasado 29 de mayo. No era una carrera marcada en rojo a priori pero, visto el tiempo que hacía en la Behobia, decidí guardarme esa bala durante 3 semanas. 3 semanas en las que he entrenado muy duro, sufriendo y disfrutando a partes iguales. Le pedí al cuerpo y a la mente que aguantaran 3 semanas y respondieron a la perfección.

Equipo EG Fisios

Equipo EG Fisios

Así me planté el domingo, con los deberes hechos, con la tranquilidad de haber disfrutado de dos grandes semanas deportivas y dispuesto a pelear por el objetivo: 1h20m (3’48’’/km). Las horas previas a la salida transcurren con normalidad: desayuno, desplazamiento hasta Anoeta con Xabi, reunión con Sasoituz en el Santi y calentamiento con Xabi. Ya solo queda cambiarse de ropa y de zapatillas y recoger a Aitor de camino hacia la salida.

A pesar de que Xabi puede ir bastante más rápido que Aitor y que Yo, decide salir con nosotros y marcarnos el ritmo. Algo muy generoso por su parte. Los kilómetros se van sucediendo y me encuentro muy bien, alegre de piernas y con la caja muy bien sin rastro del catarro que vengo arrastrando desde el lunes. Xabi nos lleva en volandas, clavando cada parcial en 3’50’’ hasta que entramos en Igara. Igara, ese circuito por el que tantos kilómetros he rodado en estas últimas semanas se me atraganta. Las piernas empiezan a pesar  y me cuesta seguir el ritmo. En el avituallamiento del km. 13,5 el grupo se rompe y me descuelgo unos metros. Al hacer el giro de vuelta, en la rotonda de la cadena SER, Xabi se da cuenta y me espera. Desde entonces hasta meta no para de hablarme, animarme, marcarme, un auténtico lujo. Son los
momentos más difíciles, entre el kilómetro 13 y el kilómetro 15. Al llegar a la pancarta del 15, los ánimos se renuevan ya que me esperaba ver el 14 y no el 15. Esto, unido a la labor de Xabi, a los gritos de Ibon desde la bici y a los ánimos de Blanca y de los peques que han bajado a verme hace que me sobreponga y que luche por no perder comba.

ParcialesMediaMaraton2015

Regularidad

Mi pie izquierdo “post-carrera”
Para entonces Aitor se ha escapado del grupo y Xabi lucha porque Yo no me descuelgue. Cada 20 o 30 metros me dice algo, increíble.  Se van sucediendo los kilómetros y cada vez veo más claro que llegaré a meta con un tiempo bueno. Las piernas van más alegres que antes pero el pie, mi pie izquierdo cada vez molesta más. Qué importantes son las rutinas, las costumbres, los protocolos, las listas de chequeo y cualquier otro sistema que sirva para no saltarse pasos. Pasos básicos, pasos que por sí mismos apenas aportan valor que, en su conjunto, definen un proceso complejo. Y pasos cuya omisión puede condicionar el proceso entero. Pues Yo me salté uno de ellos. Antes os comentaba que las horas previas a la carrera FullSizeRendertranscurrieron con normalidad pero no era del todo cierto. Al cambiar de zapatillas, se me olvidó pasar la plantilla del pie izquierdo de la zapatilla de calentamiento a la de carrera. Me di cuenta en los minutos previos a la salida pero ya no daba tiempo de volver al garaje y coger la plantilla. Este pequeño detalle hace que los últimos kilómetros se me hagan especialmente duros. Estoy cansado y me duelen las piernas (hasta aquí normal, solo faltaba) pero mentalmente recuperado y dispuesto a encarar los últimos 3 kilómetros a tope. Sin embargo, el dolor del pie es cada vez mayor y la cabeza empieza a pensar en las consecuencias del olvido. Las ampollas no me preocupan puesto que la semana que viene (esta) va a ser muy suave en lo deportivo. Lo que verdaderamente me preocupa es que me provoque una lesión por pisar mal o por intentar no cargar demasiado sobre esa pierna.IMG_0793

Al entrar al estadio, Xabi decide cambiar el ritmo y me grita para que le coja. Y lo hago, saco fuerzas de flaqueza y entramos juntos en meta con un tiempo oficial de 1h20:51 y un tiempo neto de 1h20:41. No hemos logrado bajar de la 1h20 pero me siento muy contento. Es una buena marca, 9 minutos mejor que mi anterior media y acabo entero salvo en lo que al pie izquierdo respecta. El año que viene ya caerá la 1h20.

Al cruzar la meta y parar es cuando el dolor se hace más intenso. Apenas puedo caminar y tengo que volver a casa en taxi.

Una vez más, dar las gracias a todos los familiares (Aitas, Blanca, Diego y Sergio) y amigos (imposible nombraros a todos) que habéis salido a animarme. Esos ánimos se agradecen mucho en carrera.