Archivos para 28 de noviembre de 2017


40. Maratón Donostia – San Sebastián (1/2 Maratón)

26 de noviembre de 2017

09:00 AM (perfecto)

Hace un par de meses, tenía esta fecha marcada en mi calendario como el día D para intentar algo bonito en el 10k. Hace algo más de dos semanas, tras la BSS, decidimos cambiar de planes e intentar la Media. Las cosas no salieron como esperábamos en la Behobia y preferimos aprovechar el momento de forma para intentar hacer una bonita media (acercarme a mi marca de 2015). El domingo pasado (19 de noviembre), me acerqué a Hernani para entrenar con Hoki, con Eva y con unos cuantos compañeros del Hernani y tuve que parar en medio del entrenamiento. No podía seguir el ritmo (4:20). Me quedé sorprendido y preocupado. Pensaba que era una pájara así que tomé un trozo de membrillo y seguí hasta la pista.

Ya de vuelta en casa, empecé a encontrar,e mal (dolor de cabeza, dolor de garganta, dolor de oídos, temperatura alta,…). Vamos, que la gripe me había visitado. Y parece que le ha cogido gusto a mi cuerpo porque no acaba de marcharse.  Durante la semana entré con más pena que gloria, sufriendo para sacar los entrenos programados.

Y llegó el día D y, aunque no descartaba salir con la liebre de 2h45 – 1h22:30 en mi caso), tras el calentamiento me di cuenta de que no era sensato. Así que salí a hacer un buen entreno y a disfrutar de la ciudad y del ambiente de la carrera. El día, eso si, no acompañaba para tal propósito. Temperatura fría y amenaza de lluvia que se materializó a nuestro paso por el kilómetro 5 – 6. Bajar tu ritmo objetivo en 15 segundos por kilómetro hace que puedas gozar la carrera desde una perspectiva completamente diferente. Salí con Hoki y en algún punto del recorrido me distancié de ella. A la vuelta del infierno cacé a Nere Arregi (a la postre campeona de Gipuzkoa de Maratón) y fuimos juntos hasta Amara. Al final de la Concha se nos unió Hoki pero su presencia junto a nosotros duró poco. Tenía otros planes…

En cuanto a tiempos, los parciales de los pasos de 5 kilómetros fueron bastante regulares, oscilando entre 20:40 – 4:08 min./km. y 20:59 – 4:12 min./km. El primer parcial fue el más lento y creo que en gran parte se debió a la salida de la prueba (luego hablaré de la carrera). El último tramo, del km. 20 a meta fue, como suele ser habitual, el más rápido. La cercanía a meta y las ganas de terminar y darme una buena ducha caliente pueden con todo. Vamos con mi análisis de la carrera. Un análisis desde el punto de vista de un corredor.

Cuando decidí tomar parte en la prueba del medio maratón, mi expectativa era rondar la 1h20 por lo que pedí un dorsal del primer cajón. La nueva salida me pareció uno de los aspectos más negativos de la carrera. Las calzadas del Paseo de Errondo y del Paseo de Zorroaga son muy estrechas para tanto corredor. Empujones, codos, tropezones, hasta pasado el primer kilómetro largo, no empecé a poder correr cómodo, con soltura. No me gustó el cambio.

En cuanto al recorrido en sí mismo, Donostia es una ciudad preciosa y entiendo que a la gente de fuera le resulte espectacular bajar por la Avenida de Navarra y darte de bruces con la playa de la Zurriola, pasar junto al Kursaal, transitar por el Boulevard viendo el ayuntamiento, rodar dejando la playa de la Concha a tu derecha (a la ida) y a la izquierda (a la vuelta), contemplar el Palacio de Miramar. Innegable. Un acierto pasar por muchos de los lugares más pintorescos de la ciudad. Ahora bien, imagino que quién viene a Donostia a correr la maratón o la media maratón o el 10k, verá eso como un plus y no como la piedra angular de su viaje.

Me entra mucha envidia (sana) cuando leo y oigo a Álvaro Calderón alabar el circuito de Valencia. Y es que, para mí, otro de los puntos negativos del recorrido de este año es el trazado, con 4 giros de 180 grados en la media maratón. De verdad que quiero pensar que la organización no habrá tenido otro remedio, pero me parece muy negativo para el corredor. Estamos hablando de 7 giros para la prueba del maratón. Y otro detalle, el recorrido de la media que aparece en la página Web no coincide con el que se hizo el día de la prueba. Según la Web, se va hasta Loiola y en la rotonda se da la vuelta, no se entra en Riberas… Pequeños detalles que pueden marcar la diferencia.

En los últimos años se ha denominado mucho a Igara pero el tramo de Loiola no me parece que haya ganado mucho y en cuanto a desnivel.

Por último, tratándose de una prueba en la que se disputa el campeonato de Gipuzkoa de Maratón, creo que se deberían controlar más los “atajos”. Poned cinta para que los corredores tengamos que ir por la carretera y evitadnos la tentación de acortar por la acera. A parte de poder ganar tiempo, hay más peligro de caídas y resbalones.

Al igual que comenté después de la clásica, lo que en un primer momento me parecía bajar un escalón, sigo reconociendo que la llegada al miniestadio me gusta. Más cercanía con el público y más sensación de lleno.

También me sorprendió gratamente la gran cantidad de avituallamientos.

Espero que la organización pueda dar solución a los dos aspectos que tan poco me han gustado este año: salida y trazado. Sólo tenemos una maratón de asfalto en Gipuzkoa y debemos mimarla.

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