Archivos para enero, 2017


Como cada 31 de diciembre, las calles de muchos pueblos de Gipuzkoa se llenan de corredores populares que deciden despedir el año practicando un poco de deporte. Y Donostia, con las inscripciones agotadas – 4.000 -, no iba a ser menos. Suelen ser carreras entre lo deportivo y lo festivo (más por la parte trasera del pelotón).

También suele ser la ocasión en la que nos juntamos los EGfisios aunque este año las diferentes lesiones no lo permitieron.

En mi crónica del año pasado, mencionaba que me daba pena que, de un año para otro se me olvidara el calor del público en esta prueba, sobre todo en estos tres puntos calientes: El Paseo de la Concha desde La Perla hasta el Ayuntamiento; lo viejo y la calle Easo. Este año iba sobre aviso y, quizás por este motivo, el primero y el tercer punto no se me hicieron tan espectaculares como en otras ocasiones. Noté la calle Easo con menos público que otras veces. Con la parte vieja me pasó todo lo contrario. Por muy preparado que creía ir, la realidad superó con creces mis expectativas.

Tras abandonar el Paseo de la Concha, la carrera se adentra en Kaimingaintxo Plaza antes de girar a la derecha para acceder a la parte vieja por la calle Puerto. Empieza a sentirse al calor del público. Las circunstacias de carrera hacen que transite solo (entre dos grupos) por este tramo lo cual incrementa las sensaciones. Un giro a la izquierda mete la carrera en la Calle Mayor, reducida a un estrecho pasillo flanqueado a ambos lados por público que anima, grita, aplaude y canta al son de la txaranga instalada en las escaleras de Santa María. Momentos que ponen los pelos de punta y que me empujan hasta cazar al grupo que llevaba delante. Nuevo giro a la derecha para acceder a la Calle 31 de Agosto y enfilar un pequeño tramo de bajada para, poco a poco, abandonar la parte vieja.

Momentos inolvidables y que merece la pena vivir.

Respecto al recorrido de este año, aplaudo el cambio (recorte) de recorrido, suprimiendo el tramo de Sagües. Es una zona que no acaba de gustarme pese a fotmar parte de las tiradas largas y de estar incluída en varias carreras. Creo que han conseguido un recorrido muy atractivo y sin muchos puntos negros para el corredor. Por destacar uno, el giro en la fuente del Tenis. 

Se me hizo rápido correr “solo”, sin Hoki ni Xabi como lo había hecho en las últimas carreras. Borja Vélez me ofreció su rueda pero la rechacé (no me veía en condiciones de seguirla).

En cuanto al resultado, muy contento con mi ritmo medio (3:46), que será algo más bajo en la realidad después de varias semanas de mucho volumen, pensando ya en la Carrera de Primavera.

Una vez más, GRACIAS al público por los ánimos, gritos y aplausos. Fotos de Xabier Goienetxea. 

El año que viene (en el que ya estamos) más y seguro que mejor!

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2016 pasará a mi historia como un año diferente.

Comenzó en viernes y ha terminado en sábado. Teniendo en cuenta que una semana tiene 7 días, que un día concreto sea lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado o domingo, no es ninguna proeza desde un punto de vista probabilístico. Un 14,29% para ser exactos; ya lo compraba para cualquier lotería. También ha sido bisiesto pero eso tampoco lo hace tan especial, el 25% de los años lo son. El hecho de haber sido año de Juegos Olímpicos lo hace igual de especial (o no especial) que el haber sido bisiesto. Y los despropósitos de nuestros políticos, por desgracia, hace tiempo que no nos sorprenden. Y aquí se acaba lo normal del año y empieza lo que lo ha hecho extraordinario y difícil de olvidar. Al menos para mí. Momentos para olvidar y personas que dejan un legado para recordar el resto de mi vida.

Un año duro, un año difícil, un año triste y un año que hace unas cuantas semanas que deseo se acabe. Aunque solo sea por la inocente esperanza de que cambiar de calendario va a hacer que los acontecimientos den un giro. Ha habido momentos buenos, momentos felices y momentos bonitos, desde luego. Pero hay acontecimientos que eclipsan a todos los demás y que han inclinar la balanza en uno u otro sentido.

Una helada en marzo y otra en julio son los acontecimientos que han hecho de 2016 un año diferente y ciertamente extraordinario e irrepetible (espero). Por el camino quedan grandes amigos, grandes personajes y grandes momentos que estoy seguro se repetirán en este año que acaba de comenzar.

¡Feliz y saludable dable 2017!

Cala de Agiti, Donostia 1 de enero de 2017