Archivos para noviembre, 2016


Behobia – San Sebastián 2016 (52 B/SS)
13 de noviembre de 2016
10:01 AM

Como cada segundo domingo de noviembre, la Behobia llega fiel a su cita con el calendario. Es una carrera que me tensiona especialmente, vaya a disfrutar, a darlo todo o a hacer un buen entreno. En este caso, no tenía bien claro a qué iba y las dudas no suelen ser buenas consejeras.

El sábado anterior noté unas molestias en el isquio derecho y acabé el entreno tocado. No se lo comenté a nadie pero pensé que no iba a poder correr la Behobia. Al día siguiente, sorprendentemente recuperado, salí a hacer un rodaje largo aunque decidí acortarlo unos minutos por precaución. La semana pre – Behobia suele ser muy suave así que pensé que llegaría recuperado. Entrené según lo establecido sin apenas notar molestias así que mi confianza fue creciendo.

img_1636

Al margen de los malestares físicos, mentalmente tenía serias dudas. Desde el parón veraniego he entrenado mucho y he realizado unos cuantos buenos rodajes, incluida alguna que otra carrera y dos entrenamientos con bloques rápidos pero no he realizado ninguna serie. Estaba convencido de que podía rondar 1h20 porque había hecho vario rodajes a 4’00’’/km con relativa comodidad. 1h19 (3’57’’/km) era más ambicioso aunque no sonaba inalcanzable a priori. Antes de la salida, Aitor, Xabi y Yo hablamos largo y tendido sobre los ritmos (la Behobia permite estas cosas) pero no llegamos a concretar nada. Llegamos a hablar de sacar una media de 3’55’’/km (1h18:20) lo cual no veía nada claro.

Llegó la hora H, las 10:01 y salimos. Salimos rápido, más de lo que mi cuerpo podía soportar (lectura a posteriori, claro). Pasamos el primer parcial (5k) en 19:17 (3’51’’/km). No iba cómodo pero quise seguir a Xabi, no quería quedarme con la duda. Suelo pecar de conformista y de no arriesgar y esta vez decidí hacerlo. Sin embargo, subiendo Gaintxurizketa tuve que aflojar. El isquio tiraba mucho y decidí tomarme la bajada con calma e intentar recuperar. A partir de ahí empezó un goteo constante de segundos. El segundo parcial (5k) lo pasé en 20:13 (39:30 acumulado) con un ritmo medio de 4’03’’/km (3’57’’/km acumulado).

Las buenas sensaciones no volvieron y el dolor fue aumentando. El tercer parcial (5k) lo pasé en 20:05 (59:35 acumulado) con un ritmo medio de 4’01’’/km (3’58’’/km acumulado). Para entonces ya empezaba a notar cierta quemazón en la planta del pie derecho. Al quitarme las medias las ampollas eran bastante evidentes. El bueno de Ángel Delgado me dio caza en escalerillas y me animó e incluso se frenó para llevarme pero iba fundido. Gracias Ángel. Coroné Miracruz entre los aplausos y los gritos del público e intenté lanzarme hacia Gros pero las piernas no respondían, el isquio se quejaba demasiado.

img_1663

Al llegar al Kursaal apreté para intentar bajar de la 1h20 pero no pudo ser. El último parcial (5K) lo pasé en 20:50 (1:20:25 acumulado) con un ritmo medio de 4’10’’/km (4’01’’/km acumulado). El peor parcial de los 4.

Disfrutar no disfruté, las sensaciones no fueron nada buenas pero es difícil salir con un mal recuerdo de una carrera en la que a lo largo de 20 kilómetros, en subidas, en bajadas, en núcleos urbanos, en vías interurbanas, en túneles, con lluvia, con viento, con frío, hay gente animando, gritando y coreando tu nombre. Gente conocida y gente desconocida.

Una vez más, ¡bravo por el público! Volveré el año que viene, la barrera de la 1h20 tiene que caer.

Subiendo el alto de Miracruz.  Foto de Dani El Oikili.

Subiendo el alto de Miracruz. Foto de Dani El Oikili.

 


A falta de unas horas para que se de el pistoletazo de salida a una nueva edición de la Behobia – San Sebastián, me ha dado por reflexionar sobre mi relación con esta carrera. Tras leer a Gabriel Beldarrain tanto en Facebook como en la revista oficial de la carrera y a algún otro corredor como Kike Sebastián y Ritxar Fernández, me ha dado por pensar sobre el tema. Si tuviera que elegir un adjetivo para describir mi relación con “La Behobia”, la elección sería precoz. No acumulo muchas participaciones ni posiciones muy destacadas ni marcas brillantes pero puedo presumir de haberla corrido con 16 años. Con 16 años y con unos cuantos kilos más de los que tengo ahora.

captura-de-pantalla-2016-11-12-a-las-17-15-52Desde entonces, las cosas han cambiado mucho, tanto para mí como para la Behobia. Entonces era adolescente al que un día se le metió en la cabeza que al año siguiente tenía que correr la Behobia. Seguramente intentando emular a mi hermano, que en el 92 y en el 93 corrió la carrera. Así que, sin más tiempo que perder, me puse a entrenar sin mucho rigor. Recuerdo el primer entrenamiento en el paseo de la Concha, apenas 10 minutos corriendo y reventado. A partir de ahí, ni recuerdo las vueltas que di a los puentes, acompañado por mi Discman. Veis cómo sí que han cambiado los tiempos. Madre mía, cómo saltaban las canciones por los baches. Rodajes y más rodajes siempre por el mismo escenario. Ni dieta ni nada parecido. También la Behobia ha cambiado. Por aquel entonces no había cajones de salida y me costó unos  20 o 25 minutos cruzar la salida desde que sonó el disparo. Algo no ha cambiado con respecto a mañana, en la salida estábamos con bolsas de basura, fue un día lluvioso.

Fui mi segunda carrera y mi primera gran carrera. Volví a correr por motivos de los que ya hablaremos en otro post y mañana será mi quinta Behobia de la era moderna por así decirlo. No llego en las mejores condiciones físicas debido al barón que me autoimpuse a finales de primavera. La motivación y la ilusión son si cabe mayores que las de otro año. Estar en la linea de salida es un premio y lo demás vendrá cuando tenga que venir.

Suerte a todos los que participáis mañana y muchas muchas gracias de antemano a los que estaréis a pie de carretera animando. Será un día duro para vosotros también.

 




img_145230 de octubre de 2016

10:30.

Distancia: 10.500m.

A pesar de ocupar un papel discreto en la clasificación y de no hacer una marca para echar cohetes, será difícil olvidar lo vivido el domingo pasado en Lasarte – Oria.

Quitando un pequeño calentón que nos dimos Xabi y Yo el sábado por la mañana, la semana había sido bastante tranquila para recuperar las piernas de la Donibane. Como el cuerpo no está para grandes hazañas personales, la opción ganadora volvió a ser la un buen entreno de calidad. Aprovechando el estado de gracia de Hoki, le pedí salir con ella. Medio en broma, medio en serio, mientras hacíamos tiempo en La Tahona con Xabi y con su familia, le dije: “¿a qué salimos hoy Hoki?, ¿la victoria y qué más?”

img_1407

Ya en el calentamiento, entre los 3, acordamos ir a por los 42 minutos. Nos colocamos en las primeras filas en la salida para evitar aglomeraciones y codazos en la segunda curva del circuito. Hacemos un grupo desde el principio. Xabi se sitúa en la parte delantera y Hoki y Yo en la parte media. Una corredora de Piélagos entra y sale del grupo de manera intermitente hasta que se queda descolgada. En torno al kilómetro 4, Rosa Uribe se une al grupo y no lo dejará hasta el final de la carrera.

Hoki va en cabeza toda la carrera y, en cuanto se percata de la presencia de Rosa, decide sacrificar la marca para intentar lograr la victoria. Así que marcamos de cerca a Rosa con la idea clara de guardar fuerzas para la larga recta de meta. Hoki lo tiene grabado en la cabeza: “guarda fuerzas para la recta de meta”. Al cruzar el puente sobre el río Oria y entrar en el Barrio de Txiki Erdi, Hoki me pide que vigile la retaguardia. Me abro un poco del grupo y no veo a ninguna chica por detrás. La carrera es ya cosa de dos. Al pasar por la fábrica de Michelin, el ritmo se acelera inevitablemente y el grupo se estira. A la altura del campo de fútbol de Michelin, decidimos apretar de verdad. Nada más hacerlo, miro de reojo y observo que Rosa se ha descolgado 3 – 4 metros. Se lo comento a Hoki y le animo a apretar de verdad. Sigo vigilando a Rosa y le transmito a Hoki que va a ganar, que Rosa ya se ha quedado definitivamente. A partir de aquí, un sprint triunfal entre los atronadores aplausos del público de Lasarte.

img_1408Una experiencia maravillosa ver cortar la cinta a una luchadora como Hoki. Zorionak! La que la sigue, la consigue.

Una vez más, el hecho de no salir a tope, me permitió disfrutar de la carrera desde otra perspectiva. Sobre todo, del calor del público. Me gustaría destacar el primer paso por la zona de salida, tras la vuelta por Urbil, la re-entrada al centro tras pasar por Martin Berasategi, la zona de meta y, por encima de todas, la salida del hipódromo, al tomar la curva hacia Urbitarte Ibilbidea. Este momento fue increíble.

Gracias a Javier Zatarain y a Isaac Farre Rico por las fotos.

Nos vemos en la BSS!