Archivos para marzo, 2016


Carrera a relevos 4 x 1 milla Laboral Kutxa

20 de marzo de 2016

11:15 AM

No recuerdo cómo supe de la existencia de esta carrera pero si recuerdo que, desde el momento en el que supe de su existencia, quise participar en ella. Me atraía el formato y me parecía divertido sacar a un entorno urbano una prueba genuinamente de pista como una carrera a relevos.

Centrado en mi primer objetivo del año, las semanas iban pasando sin que me decidiera a tomar parte. Tenía que conseguir 3 compañeros para completar el equipo y no siempre es fácil cuadrar carreras y entrenamientos. Sin embargo, al cruzar la línea de meta de la Carrera de Primavera, me entregaron un folleto con propaganda de la carrera y tomé la decisión: me propuse participar en la carrera. Se lo comenté a Xabi que estaba conmigo pero estaba fuera el fin de semana. Tras interrumpir el letargo de mi neurona y exprimirla un poco, decidí probar suerte con Unai Azpiazu, Cajapino. Iba camino de matar dos pájaros de un tiro: reclutar a un corredor y contar con sus servicios como reclutador. Tardó 55 minutos en darme el visto bueno. La convocatoria de Facebook no tuvo éxito alguno así que pasamos al plan B. Escribí al BAT exponiéndoles la situación y en pocas horas teníamos el equipo completo. Me propusieron juntarnos con dos corredores del Club Atlético Rentería y aceptamos de inmediato. ¡Ya teníamos equipo! Iba a participar en mi primera carrera a relevos y en mi primera carrera en Irún.

Equipo MillaBAT

Equipo MillaBAT

Así que el domingo a las 9:20 nos juntamos Cajapino y Yo para en Artaleku para dirigirnos a la Plaza del Ensanche y encontrarnos con Félix Vicente (Txitxin) y Dani Estévez, el otro 50% del equipo. Nos ponemos a rodar para calentar piernas y para conocernos. Descubrimos que los dos son especialistas en pista.

IMG_3080

Primera entrega de posta (Cajapino – Iulen)

Hacia las 10:30 volvemos a la zona de salida. Tras cambiarnos de ropa, volvemos a encontrarnos y hacemos tiempo hasta la hora de acudir a cámara de llamadas. Seguimos contando anécdotas mientras miramos de reojo el reloj cada vez con más preocupación viendo que Unai se retrasa. Cuando ya hemos decidido cómo repartirnos su relevo, aparece tranquilo y sonriente. Unai se dirige a la salida mientras el resto del equipo esperamos en cámara de llamadas. Cuando se da la salida, el segundo relevista (Yo) pasa a la zona de entrega de posta. Es una sensación diferente a cualquier salida ya que no sabes exactamente cuándo va a ser tu momento. Al paso por contrameta, te haces una idea de la posición en la que viene quien te entregará la posta. Cuando Unai sale de la plaza Jenaro Etxeandia el pulso empieza a acelerarse y, cuando los jueces cantan tu número de dorsal y te indican que te adelantes, la adrenalina se dispara: llega tu momento. Unai me indica
que empiece a correr y a mitad de alfombra me entrega la posta. Me giro y empiezo a correr. Corro solo, aunque noto que me persiguen dos rivales. Por delante no tengo a tiro a nadie. Llegamos al primer giro, el único pero de la carrera, un giro en el que tengo que pararme literalmente, criminal para las rodillas. Al poco de salir del cambio de sentido, me dan caza mis dos perseguidores y nos mantenemos juntos hasta la salida del segundo giro, momento en el que me distancia de ambos. Cambio el ritmo y, cuando ya me dispongo a entrar en la zona de transición, me pasa como una bala uno de mis compañeros de fuga, un jovencillo con una velocidad endiablada. Entrego la posta a Txitxin y salgo de la zona de transición a recuperar aliento. Ahora toca animar a Txitxin y, sobre todo, a Dani que, a su paso por contrameta lleva un gesto muy feo. Lo está pasando mal. Nos había comentado que venía con molestias y parece que han ido a más. Al entrar en meta, el pobre está destrozado.

IMG_3076

Tercera entrega de posta (Txitxin – Dani)

Una experiencia preciosa. Me lo pasé como un enano y espero no tener que esperar un año para repetirla. Ahí lo dejo. El ambiente fue maravilloso, corrimos como nos gusta, conocimos a dos nuevos compañeros, saludamos a viejos compañeros como Gabriel Beldarrain, Hoki Guerrero, Eva Esnaola, Andoni Olaxa, Roberto Ramajo e Idoia Esnaola y pasamos una agradable mañana. No se puede pedir más. La organización me pareció impecable y eso que no es fácil organizar una carrera así con gente que no está acostumbrada a correr este tipo de pruebas. Mis felicitaciones al BAT.

Una última reflexión: llevaba tiempo con ganas de probar la pista y esta carrera ha acabado de meterme el gusanillo en el cuerpo. Os dejo un par de buenos posts de Gabriel por si os lo estáis pensando.  Sensaciones y delirios de un novato a los 34 (Gabriel Beldarrain & Ima González Gete). ¿Por qué estar federado? (Gabriel Beldarrain)

Anuncios

Carrera de Primavera Donostiarrak – UPV 2016
Campeonato de Gipuzkoa de 10km en ruta 2016
13 de marzo de 2016
10:00 AM

Recta de meta

REcta de meta

Segunda carrera del año y mi primera gran cita de la temporada, mi primer objetivo y posiblemente el más importante. Objetivo ambicioso e ilusionante, bajar de 35 minutos y 30 segundos en un diez mil. 10.000 metros en menos de 35 minutos y 30 segundos o 10.000m a un ritmo inferior a 3:33 minutos por kilómetro.
Tal y como os comentaba mi último post, una carrera preparada con mucho cariño, con mucho esfuerzo y con mucho sacrificio. A pesar de todo esto, no cumplí el objetivo marcado ni conseguí rebajar mejorar mi marca personal. 59 segundos me separaron de lo primero y 8 de lo segundo. Me había preparado para esto tal y como relataba en mi post pre – carrera (publicado post – carrera) pero no por ello tuve unos primeros moIMG_2924mentos de rabia y de decepción.
Sé que volveré a intentarlo y creo que lo conseguiré. Como me comentaba Krutx, el entrenador, “Aunque te parezca que no, vas por el buen camino”. Salió un día perfecto para correr y no supe o no pude aprovecharlo pero seguro que volveremos a tenerlos y soy de los que piensa que lo mejor está siempre por llegar. Unas cuantas horas después de la carrera sigo pensando que el camino ha merecido la pena y visto lo visto, es evidente que el camino ha sido la recompensa. Cada día que me ha costado levantarme, cada día que he llegado a casa calado, cada día que no podía siquiera despegar el celo con el que junto las dos llaves con las que salgo a correr por tener las manos congeladas, cada serie, cada kilómetro, cada paso, cada día de gimnasio, cada madrugón, cada serie en la que me quemaban las piernas, cada entreno en el que te empieza a dolor cualquier parte del cuerpo, todos y cada uno de ellos han merecido la pena.
Ya desde el comienzo noté que no era mi día. Salí muy delante y me iba pasando mucha gente. El primer kilómetro lo pasé en el ritmo objetivo pero, a partir de ahí, no encontré mi ritmo y fui perdiendo segundos kilómetro a kilómetro. Esperé al grupo en el que venía Maitane y rodé un par de kilómetros con ellos pero acabé cediendo. En la Concha, poco antes del kilómetro 8, se produzco un punto de inflexión. Krutx se puso a mi lado en la bici y sus instrucciones surtieron efecto. En los dos últimos kilómetros me sobrepuse y conseguí parar la hemorragia de segundos e incluso arañar unos pocos en el último.
Al cruzar la meta, la decepción es inevitable pero dura pocos minutos. Sigo manteniendo la misma ilusión por seguir IMG_2922mejorando y sigo teniendo ganas de competir (aunque sigo pensando que entreno mejor de lo que compito). De hecho y, aún a riesgo de ser pesado, Unai Azpiazu “Cajapino” y un servidor “Calcetines” buscan dos personas para completar equipo para la carrera de relevos de este domingo (20 de marzo) en Irún. 4 x 1 milla. ¿Te las vas a perder? Edito el post: ¡ya tenemos equipo!

En cuanto a la carrera en sí misma, espectacular como siempre. Muchos voluntarios, recorrido perfectamente medido (mi Garmin midió 10,01k) y encima homologado. El avituallamiento de meta era una sinfonía de colores con todas las frutas perfectamente organizadas. Y un montón de premios. Un aplauso para los Donostiarrak.
Una vez más, gracias a todos los que me habéis animado a lo largo del recorrido, amigos, familiares, conocidos, desconocidos, los ánimos se sienten y se agradecen. Gracias a los que no han podido salir a animar muy a su pesar. Gracias a Unai Azpiazu por el abrazo antes de la salida (soy de los que piensan que los pequeños detalles marcan la diferencia). Gracias a Krutx y a Ainhoa por el seguimiento en bici. Gracias a Norman Cuenca por esa pedazo foto en recta de meta y a Luis Peralta por la foto de meta. Y Gracias a Blanca por aguantar mis entrenos y mis carreras.
Nos vemos el domingo en Irún.


Carrera de Primavera Donostiarrak – UPV 2016

Campeonato de Gipuzkoa de 10km en ruta 2016

No tengo la costumbre de escribir antes de las carreras pero esta vez voy a hacer una excepción. Cuando empiezo a escribir estas líneas, es martes 8 de marzo y, por lo tanto, quedan 5 días para el primer objetivo de la temporada. De hecho, el gran objetivo de la temporada.

Escribir estas líneas me está costando más de lo esperado. De hecho, ya estamos a jueves 10 de marzo (3 días para la carrera). Los pensamientos se me amontonan en la cabeza y no encuentro la forma de materializarlos en palabras. Al acabar de escribir estas líneas ya estamos a lunes 14 de marzo (1 días después de la carrera por lo que aquello de escribir antes de una carrera tendrá que esperar).

Cerré el año 2015 (en el plano deportivo) corriendo al San Silvestre Donostiarra y, a partir de ahí, comencé a pensar en el gran objetivo de 2016: bajar de los 35 minutos y 30 segundos en un diez mil. Hasta entonces, una vez pasada la media del maratón de Donostia, había seguido entrenando pero sin una gran exigencia.

Para un corredor como Yo, con una marca personal de 36:22, bajar de 35 minutos y 30 segundos suponía una vuelta de tuerca importante. Así que, dicho y hecho, nos pusimos a ello. La fórmula, en realidad, es bastante sencilla: más entrenamiento; entrenamiento más específico (las últimas semanas iba de serie en serie); menos peso. Fácil de decir y de escribir y no tan fácil de llevar a la práctica en ciertas ocasiones. Han sido algo más de dos meses (10 semanas para ser exactos) de entrenamientos con momentos buenos, momentos menos buenos y momentos muy buenos. Entrenamientos en solitario y entrenamientos en la inmejorable compañía de Xabi. Entrenamientos muy llevaderos y entrenamientos inagotables. Entrenamientos con un tiempo estupendo y entrenamientos con un tiempo endiablado.

En definitiva, ha sido un camino de 10 semanas en el que he ganado velocidad, resistencia y forma física. 10 semanas en las que he perdido peso. 10 semanas en las que he disfrutado mucho y en las que no he faltado a ningún entrenamiento (me siento afortunado por ello). Pero, sobre todo, 10 semanas en las que he aprendido unas cuantas lecciones y en las que me he conocido un poquito más. Lecciones que comparto con vosotros por si os pueden servir en el futuro:

  • Entre objetivo y objetivo, el cuerpo y la mente necesitan un descanso. Cambiar de deporte, relajar los entrenos, aflojar la dieta, etc. Yo aflojé los entrenos y metí algún día de monte de por medio pero no relajé la dieta cuando debí hacerlo y eso me ha hecho pasar momentos difíciles cuando el siguiente objetivo ya estaba demasiado cerca.
  • Ojo con hacer coincidir un día de descanso con un día no laborable. A mí, me sienta fatal. Se me mezcla la ansiedad de la falta de entrenamiento con el tiempo libre y el resultado es que como mucho más de lo que debo y, sobre todo, de lo que no debo.
  • En 10 semanas, hay margen para los errores y para las concesiones. No conviene obsesionarse. Hay días en los que por uno u otro motivo, el entrenamiento no sale como estaba planeado. Que no salten las alarmas, somos humanos. Alégrate por haber completado el entrenamiento aunque no sea en los ritmos marcados o por haber completado una parte del mismo en lugar de fustigarte por lo que no has conseguido.
  • Date pequeñas recompensas materiales. A parte de motivarte cuando un entreno te sale bien, date una alegría. En mi caso, lo confieso: el chocolate. He descubierto que 2 o 3 onzas de chocolate me sientan fenomenal. Sin abusar, claro.

En fin, que el domingo no sé si bajaré de 35 minutos y medio o no. Es parte de la grandeza del deporte y te hace valorar aún más lo que consigues. Puedes preparar una prueba con el más mínimo detalle y el día D un pequeño detalle puede dar al traste con el objetivo. Es parte del juego y hay que saber asumirlo.

Sin ánimo de ser derrotista ni de buscar consuelos y, siguiendo el consejo de un gran corredor popular guipuzcoano, el plan B para el domingo es lograr marca personal. Y, más allá del Plan A y del plan B, tengo claro que el domingo voy a tener más de una cosa que celebrar: el haber llegado a la línea de salida con los deberes hechos, el haber podido cumplir todos y cada uno de los entrenamientos, el haber disfrutado de muchos de ellos, el poder haber compartido alguno de ellos,… En resumen, el haber disfrutado del camino. Porque, de eso se trataba, ¿no?

A estas alturas ya conozco el resultado y sigo manteniendo que el camino ha merecido la pena, y mucho.

Para los amantes de los números, entre los que me incluyo, ahí van unos cuantos: 293 repeticiones; 861,51 kilómetros; 169.350 metros en repeticiones; 122 sesiones de entrenamiento.

El camino es la recompensa – Oscar W. Tabárez y Horacio Tato López.

El camino es la meta – Osho.

El viaje es la recompensa – Steve Jobs.